El anillo anticonceptivo libera una baja dosis de hormonas, las cuales ingresan a tu torrente sanguíneo a través de las paredes vaginales, evitando el desprendimiento mensual del óvulo desde tus ovarios. Lo más importante que debes saber es que si no hay un óvulo para fecundar, no puedes quedar embarazada. Por otro parte, las hormonas liberadas a través de este método alteran la consistencia del moco cervical haciéndolo más espeso, dificultando de esta forma el ingreso de espermatozoides al útero.

Es importante que tengas presente que la efectividad de este método es de un 99% al igual que los anticonceptivos orales.